Una Teoría del Cambio para lograr el trabajo decente para las trabajadoras del hogar en la era del cuidado

Entrevista con Adriana Paz Ramírez, Secretaria General de la FITH

Estamos en la “era del cuidado”, un momento crucial en que las necesidades globales de cuidado están en aumento y seguirán dependiendo de las trabajadoras del hogar. En este contexto, la Federación Internacional de Trabajadoras del Hogar (FITH) acaba de lanzar su Teoría del Cambio, una herramienta clave para abordar los desafíos que plantea la actual economía del cuidado y avanzar hacia el trabajo decente para las trabajadoras del hogar.

En todo el mundo, más de 75 millones de personas se dedican al trabajo doméstico, el 76% de las cuales son mujeres, en su mayoría racializadas y provenientes de los grupos más marginalizados de la población. Su rol en la economía del cuidado es central: constituyen por lo menos el 25% de la fuerza laboral de los cuidados, proporcionando cuidados tanto directos como indirectos que son indispensables para el sostenimiento de la vida, puesto que hacen posibles todos los demás trabajos remunerados. 

A pesar de su importancia vital para el desarrollo social y económico, el cuidado ha permanecido invisibilizado en la economía dominante. La mayoría de las sociedades continúa otorgando un escaso valor social y económico al trabajo de cuidados, a menudo considerándolo como “no calificado” o incluso ni siquiera como trabajo “real”, sino como una extensión del trabajo de cuidados no remunerado que naturalmente se le asigna a las mujeres. 

Las profundas desigualdades que refleja la actual organización social del cuidado, arraigadas en la esclavitud, el colonialismo y el patriarcado, se manifiestan con particular virulencia en el trabajo doméstico, donde múltiples e interseccionales formas de discriminación histórica han llevado a la exclusión de las trabajadoras del hogar de la protección y el ejercicio de los derechos que les corresponden como trabajadoras asalariadas. Esto explica los grandes déficits de trabajo decente, los altos índices de informalidad (más del 80% a nivel global) y la alarmante incidencia de la violencia y el acoso, el trabajo forzoso y el trabajo infantil en el trabajo doméstico remunerado. 

Las necesidades de cuidado seguirán aumentando a medida que la población mundial continúe envejeciendo. Se estima que 2,3 mil millones de personas dependerán del cuidado en un futuro cercano y que para cubrir esa demanda se necesitarán 300 millones de nuevos empleos. No hay manera de evitar una crisis global de los cuidados sin el pleno reconocimiento y la dignificación de las trabajadoras del hogar, tanto en la ley como en la práctica, como pilares de la economía del cuidado. El trabajo decente para las trabajadoras del hogar no es un privilegio: es un derecho, y es también es una forma de garantizar que toda la sociedad ejerza su derecho al cuidado.

En esta entrevista, la Secretaria General de la FITH, Adriana Paz Ramírez, explica por qué la Teoría del Cambio es un instrumento práctico clave para el movimiento de trabajadoras del hogar frente a los riesgos y oportunidades que impone esta nueva era del cuidado. 

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