
La Secretaria General de la Federación Internacional de Trabajadoras del Hogar (FITH), Adriana Paz Ramírez, y las líderes de SINACTRAHO México estuvieron presentes en evento de cierre del proyecto de la OIT “Promoviendo la justicia social y la igualdad de género a través de políticas innovadoras de cuidados en Bolivia, Brasil y México”, que se realizó el 19 de junio en la Ciudad de México y también reunió a especialistas de la OIT de toda América Latina y el Caribe, funcionarios del gobierno de México y representantes del sector empleador.
El encuentro, en el que se presentaron los principales resultados, aprendizajes y recomendaciones derivados del proyecto, sirvió para fortalecer el diálogo social tripartito en torno a los avances, desafíos y oportunidades para consolidar políticas laborales de cuidados y fomentar el reconocimiento del trabajo doméstico remunerado como parte esencial de los sistemas de cuidados. Los participantes identificaron acciones y compromisos para avanzar en la construcción de una agenda regional de cuidados que promueva sociedades más igualitarias, inclusivas y sostenibles.
Uno de los momentos destacados fue el lanzamiento de la publicación Trabajo del hogar con derechos: guía para las personas trabajadoras y las personas empleadoras, desarrollada conjuntamente por la Oficina de la OIT para México y Cuba y la FITH. Esta herramienta, dirigida tanto a las trabajadoras del hogar como a las personas empleadoras, proporciona información clara, práctica y accesible sobre los derechos laborales, las obligaciones y los acuerdos mínimos que deben existir para construir relaciones laborales dignas, justas y respetuosas en el trabajo doméstico. También provee orientaciones para prevenir conflictos, aclarar dudas frecuentes y facilitar el cumplimiento de la ley laboral nacional, así como del Convenio 189 de la OIT. Se trata de un instrumento clave para promover cambios culturales en torno al trabajo doméstico y, en consecuencia, cambios tangibles en las vidas de quienes lo desempeñan.
La provisión de cuidados constituye un elemento fundamental para el bienestar de las personas, la igualdad de género, el desarrollo económico y la cohesión social. Sin embargo, las responsabilidades de cuidado continúan distribuyéndose de manera desigual, afectando desproporcionadamente a las mujeres y limitando su participación plena en el mercado laboral y en otros ámbitos de la vida social. Asimismo, las cerca de 15 millones de personas trabajadoras del hogar que sostienen la economía del cuidado en América Latina y el Caribe, de las cuales el 91,1% son mujeres, aún enfrentan grandes déficits de trabajo decente. A pesar de ser la región con más ratificaciones del Convenio 189 de la OIT y contar con numerosos avances normativos a nivel nacional, en América Latina y el Caribe el 71,3% de las trabajadoras del hogar están en empleo informal, lo que limita su acceso efectivo a derechos laborales, protección social y servicios de cuidado para ellas y sus familias (OIT, 2021).
En un contexto regional marcado por la creciente demanda de cuidados, la falta de reconocimiento de quienes los proveen y una injusta distribución social del cuidado, el proyecto de la OIT, puesto en marcha en 2024 con la participación activa de la FITH y sus organizaciones afiliadas en Bolivia, Brasil y México, ha sido instrumental para avanzar en el desarrollo de una agenda regional de cuidados a partir del diálogo social. Porque sólo es posible construir sistemas de cuidados justos, igualitarios y basados en el trabajo decente con las voces de quienes los sostienen.
"Este proyecto culmina con éxito, pero el proceso y el camino a seguir no terminan: ahora se abren nuevas puertas para continuar avanzando y profundizando en las líneas estratégicas que se identificaron de manera tripatita y a través del diálogo social para colocar el trabajo decente para trabajadoras del Hogar en el centro de los planes y sistemas nacionales de cuidados en estos tres países. Debemos disminuir los altos déficits de trabajo decente en el sector. La formalización es un elemento fundamental, pero debe ir acompañada de estrategias de revalorización del trabajo doméstico”
Adriana Paz Ramírez, Secretaria General de la FITH
