Cerramos el año 2025 en poder y unidad

Queridas líderes de las trabajadoras del hogar y compañeras:
El 2025 fue un año de avances, cambios y consolidación para la FITH. Desde el fortalecimiento sindical y la consolidación de nuestras estructuras internas y del equipo de la Secretaría hasta el posicionamiento global y las victorias de incidencia en el terreno. El movimiento global de trabajadoras del hogar ha demostrado resiliencia y poder en cada rincón del mundo.
Hemos cumplido un año más juntas: un año de mucho trabajo y logros clave para las trabajadoras del hogar a nivel global y regional. También ha sido un año difícil, en el que a los desafíos históricos que enfrentamos se han sumado crisis económicas, el avance de regímenes antidemocráticos y catástrofes climáticas que han afectado profundamente a nuestras afiliadas en todo el mundo. Sin embargo, nuestra lucha nunca se detuvo. Su compromiso y su resistencia han fortalecido la organización de base de las trabajadoras del hogar, incluso en los contextos más adversos.
Este año hemos logrado avances significativos en materia de derechos y reconocimiento de las trabajadoras del hogar en todas las regiones. A nivel global, nuestro movimiento ha alcanzado una visibilidad y una representación sin precedentes: las trabajadoras del hogar tienen hoy un lugar en la mesa de las discusiones de alto nivel y en los espacios multilaterales donde se definen políticas y marcos legales sobre el trabajo doméstico, la economía del cuidado, la migración, el trabajo en plataformas digitales, la igualdad de género, la violencia y el acoso por razón de género, y los derechos humanos. Las voces de nuestro movimiento se escuchan claras y fuertes: las trabajadoras del hogar ya no son invisibles, ya no son víctimas, sino líderes defensoras de derechos e impulsoras de cambios.
Hemos elevado nuestras demandas y prioridades en espacios clave como la Conferencia Internacional del Trabajo (CIT), el sexagésimo noveno período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW69) de la ONU, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (que reconoció el cuidado como un derecho humano), la XVI Conferencia Regional sobre la Mujer en América Latina y el Caribe, la Segunda Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social, el Foro Social de Asia-Pacífico, el lanzamiento de la plataforma South4Care de la OIT, la Conferencia sobre Cuidados de ONU Mujeres, el Foro Mundial para el Reclutamiento Responsable y la Segunda Revisión de Asia-Pacífico sobre la implementación del Pacto Mundial para la Migración, entre otros. En todos esos espacios, nuestras líderes ocuparon el centro de la escena, articularon las necesidades y la visión del movimiento con fuerza y claridad, y lograron resultados notables.
En las regiones y a nivel nacional, nuestras afiliadas fortalecieron activamente el movimiento a través de campañas de organización y reclutamiento de nuevos miembros, acciones de incidencia para impulsar reformas legales y de políticas públicas, investigaciones, campañas de alto impacto y actividades de desarrollo de capacidades. Estas incluyeron formaciones en áreas temáticas clave como trabajo decente para las trabajadoras del hogar, migración, trabajo de cuidados, derechos laborales, liderazgo, igualdad de género y protección frente a la violencia y el acoso. En conjunto, estos esfuerzos han contribuido a construir sindicatos de trabajadoras del hogar más fuertes, mejor informados y más consolidados en todas las regiones.
Este año también ha sido especialmente importante porque dimos vida a nuestra Teoría del Cambio, el resultado de un proceso colectivo de reflexión, construcción de visión y consulta con todas nuestras afiliadas en las siete regiones. Basada en nuestra larga historia de luchas y victorias, y en las lecciones, el conocimiento y la sabiduría que el movimiento ha generado desde las bases, hoy contamos con una hoja de ruta para orientar nuestra acción, fortalecernos aún más y hacer del trabajo decente una realidad para las trabajadoras del hogar en esta nueva era del cuidado.
Al mirar hacia atrás, podemos decir con orgullo que hoy estamos cosechando lo que hemos venido sembrando desde hace tanto tiempo: derechos, reconocimiento y dignidad para las trabajadoras del hogar. Ya no somos invisibles: nuestra lucha, de casi cien años está dando frutos. Y nada de esto sería posible sin ustedes: nuestras líderes y las trabajadoras del hogar que conforman las bases, que son la columna vertebral de nuestro poder colectivo. Con profunda gratitud y cálida solidaridad, enviamos nuestro saludo más afectuoso a cada una de ustedes y, por supuesto, a nuestros equipos regionales y de la Secretaría, que trabajan incansablemente para apoyarles en el terreno.
Como trabajadoras del hogar y cuidadoras que sostienen a las familias del mundo, este es también su tiempo para descansar, recuperarse y ejercer su derecho al autocuidado. Les deseamos unas Felices Fiestas y un próspero Año Nuevo.
¡A luta continua en 2026!
En solidaridad,
El Comité Ejecutivo y la Secretaria General de la FITH
