- La negociación colectiva es un derecho fundamental de los trabajadores y las trabajadoras, garantizado por normas internacionales.
- La OIT considera el derecho a la organización ya la negociación colectiva como un derecho fundamental del trabajo.
- El Convenio 189 fortaleció esta noción, haciendo referencia a ese derecho específicamente para los trabajadores del hogar.
La definición de negociación colectiva de la OIT
Para la OIT, la negociación colectiva comprende todas las negociaciones que tienen lugar entre un trabajador, un grupo de trabajadores o una organización o varias organizaciones de trabajadores, por una parte, y una organización o varias organizaciones de trabajadores, por otra, con el fin de :
- fijar las condiciones de trabajo y empleo, o
- regular las relaciones entre trabajadores y trabajadores, o
- regular las relaciones entre empleadores o sus organizaciones y una organización o varias organizaciones de trabajadores, o lograr todas estas multas a la vez.
Los desafíos para la organización sindical
- La participación y organización de los trabajadores del hogar es el primer paso para viabilizar un proceso de negociación colectiva.
- Para las trabajadoras del hogar, la sindicalización suele ser más difícil debido al aislamiento en que trabajan las compañeras ya la capacidad reducida de los sindicatos de hacer campañas de sindicalización.
- Los sindicatos enfrentan dificultades con la constante falta de recursos.
- Sin embargo, las dificultades nunca han impedido la organización de trabajadores del hogar.
Fortalecer la organización sindical de las trabajadoras del hogar es un gran reto. Sin embargo, es la existencia de esas organizaciones la que permite la defensa de intereses y la definición negociada de las condiciones y relaciones de trabajo. Los sindicatos son el espacio de sustentación de la lucha colectiva de las trabajadoras del hogar.
Negociacion colectiva: condiciones y el proceso
La negociación colectiva es un mecanismo de diálogo entre trabajadoras y empleadoras/es. Por su intermedio es posible reafirmar los derechos definidos en la legislación y lograr nuevos derechos. Los avances logrados en la negociación colectiva tienen el potencial de promover cambios en la legislación y alcanzar un número mayor de trabajadores. La negociación colectiva disminuyendo los riesgos de conflicto, contribuye para buenas relaciones de trabajo y ofrece seguridad jurídica para las partes.
A) Condiciones:
- Tener un sindicato de trabajadores del hogar debidamente registrado. En la mayoría de los países, solamente con el registro sindical la entidad es reconocida y habilitada para negociar por la categoría.
- Tener una entidad que represente a las empleadas/es, también debidamente registrada como sindicato patronal.
- Cada país tiene sus reglamentos propios, pero es común la necesidad de hacer un registro oficial del documento con las funciones de la categoría.
B) Preparativos para la negociación:
- El sindicato hace una Asamblea General para definir los puntos que serán negociados y elegir la comisión que va a negociar con el sindicato patronal.
- Es importante contar con una asesoría jurídica para auxiliar en la redacción del documento a ser presentado al sindicato patronal.
- Cada país tiene sus reglamentos propios, pero es común la necesidad de hacer un registro oficial del documento con las funciones de la categoría.
- Envío de las manos al sindicato patronal.
C) El proceso de negociación:
- En general, consiste en una o varias reuniones entre las entidades de las trabajadoras y la patronal.
- En estas reuniones, se discute el petitorio punto a punto, tratando de alcanzar acuerdos sobre los temas.
- Las negociaciones no son fáciles por eso es bueno prepararse para negativas, incomprensiones y hasta provocaciones del lado opuesto.
- Es muy oportuno conocer algunas técnicas de negociación. El más importante es no perder de vista los intereses de las trabajadoras.
La negociación colectiva como un derecho
Pocos países cuentan con un mecanismo de negociación colectiva para las trabajadoras del hogar, porque la mayoría no tiene la estructura bi o tripartita necesaria para esta negociación. La dificultad más grande está en la ausencia de grupos organizados de empleados que pueden representar a su sector en la negociación colectiva.
¿Y por qué no los hay? Prevalece en la sociedad la mentalidad de que el trabajo doméstico no es un trabajo. Por eso la resistencia en tratar a este trabajo como cualquier otro: donde ambos (empleador-trabajador) tienen un contrato laboral con las condiciones del trabajo de acuerdo con la ley laboral. Muchos empleados no se asumen empleados con responsabilidades y derechos y no consideran necesario organizarse para negociar colectivamente.
En América Latina tenemos 2 experiencias de negociación colectiva en el sector doméstico, en Uruguay, y en Brasil, en la municipalidad de Sao Paulo. Cada una de ellas tiene sus particulares: Uruguay involucra a los gobiernos. En Sao Paulo, la negociación se hace entre el sindicato de trabajadores y un sindicato de empleadores.
La construcción del documento de usuarios debe ser un acto colectivo y representativo de la voluntad del conjunto de las trabajadoras del hogar. Para hacer eso, el sindicato puede organizar actividades previas, reuniones y encuestas para organizar las demandas de la categoría.
La experiencia de negociación colectiva del Sindicato de los Trabajadores Domésticos de la Municipalidad de São Paulo
Una importante experiencia de negociación colectiva en el sector del trabajo doméstico ocurre en Brasil, a partir de la iniciativa y persistencia del Sindicato de los Trabajadores Domésticos de la Municipalidad de São Paulo.
El primer contacto del Sindicato con la entidad representativa de los trabajadores – el Sindicato de los Empleadores Domésticos del Estado de São Paulo – ocurrió en 1995. Las demandas de las trabajadoras del hogar fueron registradas en un documento oficial entregado al sindicato de obstáculos que se rehusó a iniciar el diálogo y la negociación, contrariando la legislación vigente.
Por 18 años, el sindicato de las trabajadoras del hogar presionó al sindicato de empleadores para negociar, enviando todos los años su documento oficial con las manos de la categoría, pero sin éxito. El sindicato de empleados siguió se recusando a negociar.
Con los cambios legislativos ocurridos en Brasil en 2013 y 2015, que ampliaron los derechos de las trabajadoras del hogar, se hizo más difícil recusar la negociación. Finalmente, en 2016, el sindicato de empleadores obtuvo negociar. En 2017, fue asignado el primer Convenio Colectivo del sector del trabajo doméstico en Brasil. Para conocer más a fondo esta experiencia, visite este enlace: https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/—americas/—ro-lima/—ilo-brasilia/documents/publication/wcms_809470.pdf